Socialismo o Barbarie de Honduras

El Frente en disputa

fnrp

En consonancia con el carácter democrático y participativo del FNRP, todos los pasos de la mediación serán informados a la Coordinación Nacional de forma inmediata y éstos a su vez a las asambleas departamentales y a la Asamblea Nacional Intermedia del FNRP donde se someterá a ratificación el acuerdo, cumpliendo con la trasparencia a que estamos comprometidos.

(Resolución de la Coordinación General, 28 de abril 2011)

En el mes transcurrido desde esa resolución hasta el regreso de Mel con el Acuerdo firmado, no hubo ningún informe a las estructuras del Frente. La exitativa de Zelaya para que todas las bases se aprendan de memoria el Acuedo de Cartagena sin haber dado ninguna oportunidad de conocerlo, opinar y decidir indica un radical cambio en el carácter democrático, participativo y transparente del FNRP.

La principal fortaleza de la Resistencia: su carácter amplio, diverso, incluyente al servicio de la lucha por la Refundación de Honduras después del rompimiento del orden constitucional con el Golpe del 28 de junio del 2009, pretende ser convertido en una masa de votantes acríticos, seguidores de un caudillo.

El duro trabajo de construir una DEMOCRACIA DIRECTA en las calles, parques, centros de estudio y trabajo basado en la inclusión, la tolerancia y el respeto a las mayorías, en función de los objetivos comunes, está cediendo terreno al viejo método típico del bipartidismo burgués basado en caudillos, círculos de amigos y misas negras que el pueblo repudió en las calles tras el golpe de estado.

Caudillismo que encontró eco en dirigentes y organizaciones gremiales y de izquierda acostumbradas al verticalismo, la maniobra y las campañas descalificadoras contra los que no piensan igual que ellos.

En el fondo, estos sectores demuestran una total falta de confianza en la capacidad del pueblo trabajador de avanzar en su nivel de conciencia, en sus sacrificios en la lucha cotidiana y en su capacidad de organización. Prefieren refugiarse en el fracasado tradicionalismo construyendo caudillos mesiánicos, ilusiones electoreras y métodos burocráticos, que no garantiza revoluciones —en las que no creen— pero si les permiten llegar a cargos en la podrida institucionalidad burguesa.

En el camino quedan las enseñanzas de los comunistas de la III Internacional, Juan Pablo Wainwraight, Graciela García y Manuel Cálix Herrera; las lecciones de la Huelga del 54 plasmadas en El Camino de Mayo de Ramón Amaya Amador; y los recientes procesos de la Coordinadora Nacional de Resistencia Popular con su ejemplo de lucha y democracia nunca antes visto en el movimiento popular de izquierda de Honduras.

Lo sucedido con la legitimación del régimen golpista no es más que el cierre de una política electorera que a pesar de ser derrotada una y otra vez en las estructuras del Frente, siempre termina imponiendo sus orientaciones desde la nefasta firma de los acuerdos de Guaymuras.

El Frente entrampado en la interna liberal

Los peligros del cambio de carácter del FNRP amenazan con entrampar al Frente en la INTERNA del Partido Liberal.

A medida que se acercan las elecciones del 2013, la dirigencia reaccionaria del PL sabe que va a perder las elecciones frente al Partido Nacional y con ello la posibilidad de hacer buenos negocios a costa del Estado como ha sido siempre. Su única posibilidad de llegar al poder es recomponer la unidad interna (mediante la clásica distribución de cargos y beneficios económicos); recuperar la base perdida con el Golpe de Estado y sumar votos de la Resistencia.

Por tanto necesitan que el melismo regrese al partido pero AMARRADO para evitar ser barridos en la interna.

Esa necesidad institucional del PL se entrecruza con los intereses de los dirigentes liberales en resistencia que buscan una nueva oportunidad electoral y saben que sólo pactando al interior del PL pueden lograrlo.

El camino de un nuevo partido con las instituciones electorales que tan bien conocen no lo consideran viable. Y ante la dificultad de hacer del Frente un partido, juegan con las palabras apostando a un frente amplio impulsando una alianza con la UD de César Ham, y en el peor de los escenarios con el Frente Amplio Electoral de Andrés Pavón que actúan por fuera del FNRP.

Ninguna de estas opciones es válida para los intereses del pueblo hondureño ni para los objetivos de la Resistencia. El salto en la conciencia que significó la lucha contra las instituciones del golpismo, y del viejo bipartidismo, quedarían en nada. Los viejos métodos con nuevo nombre serían rescatados para someternos por muchas décadas.

Los electoreros de izquierda

Si sólo fuera por los objetivos de los dirigentes liberales, los peligros serían menores para el Frente debido a la oposición de las bases a muchos de dichos dirigentes. Sin embargo, no están solos en sus esfuerzos. Además de la UD cuentan con el apoyo de organizaciones y dirigentes del propio movimiento popular y de izquierda.

Tal el caso de la Tendencia Revolucionaria, surgida como corriente interna electoral del Partido Unificación Democrática. Este reagrupamiento del disuelto Partido Comunista de Honduras, fue derrotado en su lucha por el control de UD y se vio obligado a romper con César Ham pero no con sus concepciones estratégicas y tácticas: elecciones por sobre todas las cosas y cualquier maniobra que les permita controlar cargos, posición con la que coinciden algunos ex dirigentes campesinos que también pasaron por las filas de la UD.

Estos grupos ven en la crisis del Liberalismo la posibilidad de surgir como nuevos actores políticos. Saben que no lo pueden hacer al interior del Partido Liberal y apuestan a las alianzas o la formación de un nuevo partido.

Sin embargo, la llegada de Zelaya les hace perder fuerza en sus pretenciones y pasan a ser de voceros del “máximo lider” a dirigentes de segunda línea. Fue evidente ver en Toncontin cómo estos dirigentes fueron dejados de lado y barridos por el liberalismo con el consentimiento de Mel. Sólo el carismático Emo tuvo la suerte de figurar al lado del Coordinador General.

El Frente, la lucha social, la lucha política y la independencia de clase

La lucha por impulsar cambios de fondo en Honduras ha sido y es una de las más grandes necesidades y aspiraciones del pueblo trabajador. En ella se combina la lucha social y la lucha política.

Ante el curso que va tomando el FNRP, se hace urgente debatir sobre la mejor forma de impulsar la lucha social cotidiana en la que el magisterio y la educación están en la mira de la burguesía; en la que el campesinado es asesinado cotidianamente; en donde los trabajadores luchan por el salario, el empleo y el respeto a la contratación colectiva; y las comunidades por los recursos naturales.

En la medida que el Frente se orienta hacia la política electoral necesitamos un espacio de coordinación de las luchas sociales como lo fue en su momento la Coordinadora Nacional de Resistencia Popular.

En el terreno político, es necesario profundizar los avances del Espacio Refundacional y la experiencia de la Candidatura Independiente Popular como expresiones de independencia política del movimiento popular y a partir de dichas experiencias trazar nuevas orientaciones que relancen la lucha por la Refundación de Honduras desde las bases, con independencia de clase, democracia directa y unidad en la lucha.

El peligroso resurgir del caudillismo

Las negociaciones secretas entre los presidentes de Colombia, Venezuela, Honduras y Manuel Zelaya que llevaron a la firma del Acuerdo de Cartagena trajeron muchos problemas.

Los principales y más políticos con repersuciones nacionales y continentales tienen que ver con la legitimación del Golpe de Estado.

Pero sus consecuencias también se encuentran en la vida cotidiana del Frente Nacional de Resistencia Popular.

Tienen que ver con el instrumento que estamos formando para transformar Honduras, con los métodos que queremos impulsar opuestos al bipartidismo burgués y a la vieja práctica burocrática del movimiento de izquierda y popular.

Cuando el 29 de junio del 2009 y los meses siguentes todo un pueblo se echó a las calles repudiando el Golpe y exigiendo la restauración de la democracia, hubo un repudio masivo a los partidos liberal y nacional. Las instituciones del estado y sus funcionarios fueron repudiados. La conciencia de clase se respiraba en cada jornada de lucha.

A partir de la organización del Frente y de los acuerdos estratégicos del mismo: Formación, Organización y Movilización, esperábamos la consolidación de ese despertar de clase.

Formación

Sin embargo, todo indica que también en la formación se está fracasando. De la conciencia de clase empírica aprendida en las calles estamos retrocediendo a una aceptación de las instituciones estatales, de los métodos del bipartidismo y del caudillismo.

Hoy las poderosas “razones de estado” de los gobiernos burgueses pretenden obligarnos a volver a confiar en las instituciones podridas de la burguesía hondureña.

Organización

En la organización parece que también empezamos a retroceder. El criterio que no hay nadie por encima del Frente y que éste se rige por la democracia participativa, la transparencia, la inclusión y la rendición de cuentas, parece que no es válido para los dirigentes.

Se toman decisiones por sobre los organismos, no se rinde cuentas y ahora pretenden convocar la Asamblea Nacional Intermedia para conocer los acuerdos que ya están firmados y que ya provocaron el regreso de Honduras a la OEA legitimando el régimen.

De esta manera, los sacrificados son la democracia directa de un pueblo en lucha y el resurgir de dirigentes intocables e insustituibles que no admiten críticas.

Siempre ha sido así para las minorías que oprimen a las mayorías, piensan que sólo ellos pueden decidir.

Herencia del pasado

El caudillismo es típico de las sociedades atrasadas. Tuvieron su máxima expresión en las ex colonias españolas en donde se combinaba los resabios culturales del viejo feudalismo con la necesidad de avanzar hacia el capitalismo en sociedades poco desarrolladas, en el siglo XX América Latina dio multitud de caudillos, casi todos ellos feroces dictadores.

En el siglo XX después de la Revolución Mexicana empezaron a surgir Caudillos nacionalistas que tenían contradicciones con el imperialismo norteamericano. Una de sus mayores expresiones fue JUAN DOMINGO PERON en Argentina. El nacionalismo burgués se asentó en estos caudillos y no en procesos de organización democrática del pueblo trabajador.

Con el Siglo XXI vemos el surgimiento de caudillos con lenguaje izquierdista, que más allá de las diferencias políticas que tienen con el viejo nacionalismo burgués se acercan al famoso culto a la personalidad propio del stalinismo.

En todos estos casos hay un elemento común: no se reconoce el papel del pueblo explotado y oprimido como sujeto activo y propositivo de los procesos revolucionarios.

En la medida que la crisis del sistema capitalista imperialista mundial se profundiza, la posibilidad de poder avanzar hacia el socialismo debende de romper con esta metodología excluyente, recuperando las mejores tradiciones de la clase obrera mundial y que vienen desde la Comuna de París y la Rusia soviética.

Y en Honduras, la experiencia de la Huelga del 54 en la ciudad de El Progreso.

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