Socialismo o Barbarie de Honduras

Tinta Roja 6

Articulando la unidad popular

“YA NO HAY TIEMPO”

Articulación Popular Hondureña "Berta Cáceres"El brutal asesinato político de la compañera Berta Cáceres convocó a numerosas organizaciones populares, gremiales, sociales, políticas y organismos no gubernamentales, quienes repudiaron el crimen.

De Siguatepeque a Tegucigalpa

Esta confluencia permitió la realización de una primer Asamblea Autoconvocada en Siguatepeque el 12 de marzo en la que se constituyó la Articulación Popular Hondureña “Berta Cáceres” como un nuevo intento de unificar al movimiento popular “para proseguir la agenda de lucha por la que fue asesinada y dio su vida nuestra compañera”.

Los primeros acuerdos fueron orientados hacia el asesinato de Berta Cáceres y su lucha exigiendo la investigación independiente del asesinato, la cancelación definitiva del proyecto Agua Zarca, la defensa de los territorios de las comunidades indígenas y garífunas, la desmilitarización de los territorios lencas, la protección de dirigentes, líderes y defensores/as, fortaleciendo “la lucha unitaria, para enfrentar con firmeza a las multinacionales, la oligarquía local y el gobierno entreguista y corrupto, que encabeza Juan Orlando Hernández”.

En la Primer Asamblea, llevada a cabo en Tegucigalpa el 9 de abril, se acordó “comenzar el trabajo por la UNIDAD construyendo los PRINCIPIOS que regirán la agenda de lucha de los sectores organizados del Pueblo por la liberación de la patria”.

Y se precisaron y ampliaron las demandas. Se acordó exigir “la implementación de una comisión internacional independiente de investigación a través de la CIDH… [rechazando] que la investigación de su crimen se haga a través de la MACCIH”; la “cancelación de manera inmediata y definitiva de la concesión otorgada a la empresa DESA constructora del proyecto hidroeléctrica “Agua Zarca” y cancelación de las concesiones a proyectos extractivos que saquean el territorio nacional; … el cese inmediato a la persecución, criminalización y judicialización de los líderes, lideresas y organizaciones popularesrechazamos la remilitarización de la sociedad y de nuestros territorios como instrumento de represión y controlExigimos un cese a la violencia y la muerteCondenamos el ataque permanente hacia los trabajadores y trabajadoras despedidos injustificadamente por el régimen”.

Además se acordó una agenda para dar seguimiento a los acuerdos que incluyen una reunión para el 7 de mayo para definir fechas y acciones y una Asamblea el 28 de mayo para consensuar la propuesta.

Las piedras en el camino

Los primeros acuerdos en la perspectiva de reunificar el movimiento popular y social enfrentan grandes dificultades tras casi siete años de derrotas debido a la burocratización, fragmentación y desorganización del campo popular. Por tanto, es imposible reconstruir la unidad, coordinación y articulación, sin apelar a la memoria histórica que corrija las principales deformaciones y que siente bases sólidas sobre las que se levante la Articulación Popular Hondureña “Berta Cáceres”.

La primera dificultad es la heterogeneidad de fuerzas y grupos involucrados. Según el primer llamamiento de Siguatepeque se trata de “diversas fuerzas humanas, espacios, frentes, redes, coordinaciones, coaliciones, organismos, organizaciones, instituciones, foros e instancias sociales de mayor representación del movimiento popular y político hondureño”.

La descripción nos presenta básicamente dos tipos de organizaciones: las populares (tradicionales o nuevas) caracterizadas por tener estructuras de base de sectores del movimiento popular; y las llamadas sociales (con mayor o menor organización y financiamiento) sin estructuras de base. Encontrándose además organizaciones políticas electorales y no electorales con grandes diferencias en su membresía y con presencia entre las anteriores organizaciones.

La representación real de este gran y diverso agrupamiento se encuentra limitado a sus propias organizaciones y bases, siendo un sector importante pero minoritario del pueblo hondureño.

Por donde comenzar

La principal tarea del momento es validar la representación de la Articulación en las bases, en las regiones. Los pasos dados en Intibucá y en Copán deben ser el inicio de un proceso nacional que llegue a las grandes ciudades donde es más evidente la fragmentación popular. Tegucigalpa, San Pedro Sula, El Progreso y La Ceiba se encuentran totalmente desarticuladas y si no se avanza en organizar la Articulación en ellas estaremos ante un importante pero parcial esfuerzo incapaz de enfrentar el monstruoso régimen del capitalismo hondureño.

Sobran los ejemplos de “unidades” por arriba, de acuerdos entre cúpulas que luego son impuestos en asambleas donde los participantes sólo pueden validar dichos acuerdos. Razón por la cual han fracasado en la medida que los intereses políticos partidarios o sectoriales se imponen sobre las necesidades del pueblo trabajador y las comunidades marginadas.

Debemos recuperar la democracia directa que hizo grande y unitario al movimiento popular en la primer década del siglo XXI. Dicha democracia debe practicarse desde abajo, desde las bases, desde las regiones, para que la Articulación no termine siendo una “inútil medición de fuerzas” de los aparatos controlados por las cúpulas.

Lograr la justicia ante el asesinato político de Berta Cáceres pasa por derrotar el régimen despótico de Juan Orlando Hernández y la política intervencionista del imperialismo norteamericano; esa enorme tarea sólo podrá lograrse mediante la lucha unitaria permanente de cada vez más sectores populares y sociales a nivel nacional. Rompamos las cadenas burocráticas que frenan el descontento popular. No hay tiempo que perder.

Nuestra Prensa

Tinta Roja 06 - Abril 2016

La Chispa

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